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Ordenan al GCBA brindar alimentos y elementos de aseo a un hombre en situación de vulnerabilidad social

02 de Noviembre de 2017

Ordenan al GCBA brindar alimentos y elementos de aseo a un hombre en situación de vulnerabilidad social

En una causa en la que intervino la Defensa Pública, el titular del Juzgado en lo Contencioso Administrativo y Tributario N° 10, Aurelio Ammirato, hizo lugar a la medida cautelar que solicitaba un hombre en situación de extrema necesidad y ordenó al Gobierno de la Ciudad que, hasta tanto se dicte sentencia definitiva, le preste asistencia en materia alimentaria, “mediante la entrega de alimentos en especie que satisfagan los requerimientos de una dieta adecuada”. Asimismo, dispuso que le provea los elementos de higiene y limpieza personal -o bien el dinero para adquirirlos- que la Dirección de Asistencia Técnica (DAT) del MPD indicó para su aseo personal.


Con el patrocinio de la Defensoría N° 2, a cargo de Pablo De Giovanni, la persona había iniciado un amparo con el objeto de solicitar un aumento del subsidio de $1.000 que percibe a través del Programa Ciudadanía Porteña-Con Todo Derecho (aumento que le fuera negado con el argumento de que estaba percibiendo el monto máximo dispuesto por ley). Se detallaba que el hombre, de 49 años, no tiene lazos familiares y sufre problemas psicológicos que le impiden mantener vínculos sociales, motivo por el cual (y dado que solo cursó hasta segundo grado de primaria) no logró desarrollar una actividad que le permita valerse por sus propios medios. Subsiste, pues, con lo que mendiga en una iglesia y la suma que percibe del Programa, lo cual no le alcanza para hacer frente a sus necesidades de higiene y vestimenta y para costear una dieta nutricionalmente adecuada, fundamental en su caso, pues padece de obesidad mórbida. Además, está en inminente situación de calle, tras el rechazo de la demanda promovida en materia habitacional.

Por primera vez, la Defensoría planteó en esta causa que el subsidio debía comprender tanto alimentos como elementos de limpieza e higiene y acompañó el informe nutricional elaborado por la Dirección de Asistencia Técnica del MPD (que indica que el costo mensual alimentario requerido para hacer frente a la dieta médica prescripta para el hombre es de $ 2.850) y el listado de los productos de aseo que precisa el amparista (por la suma de $1.325). La suma de los dos conceptos requeridos cuadruplicaba, pues, el monto que hasta ese momento percibía el actor.

En su fallo, el magistrado afirmó que “según surgiría en principio de las constancias incorporadas a la causa en esta etapa preliminar del proceso (…) el amparista no contaría con los recursos necesarios para acceder a una alimentación adecuada y obtener elementos de higiene y limpieza personal”. Pues se encontraría acreditado, en esta etapa del proceso, que los ingresos que percibe del Programa resultan insuficientes para cubrir estas necesidades.

Asimismo, recordó que la Constitución local establece que “Los derechos y garantías no pueden ser negados ni limitados por omisión o insuficiencia de su reglamentación”, dispone que la Ciudad “desarrolla políticas sociales coordinadas para superar las condiciones de pobreza y exclusión”, asistiendo a las personas con necesidades básicas insatisfechas y “garantiza el derecho a los ciudadanos a la salud integral —que se halla directamente vinculada con la satisfacción de, entre otras necesidades, la alimentación— y establece que el gasto público en materia de salud constituye una inversión prioritaria”.

Por otra parte, destacó que la Cámara de Apelaciones del fuero ha resuelto, “con cita de precedentes del más alto tribunal federal”, que el derecho a la salud se encuentra relacionado con el derecho a la vida y el principio de la autonomía personal y, además, que el derecho a una alimentación adecuada es, “junto con el derecho a la salud, una subespecie del derecho a la vida”. 

Finalmente, señaló el juez que “retrasar la adopción de medidas tendientes a garantizar la adecuada alimentación del amparista podría agravar aún más la situación de vulnerabilidad social que actualmente padecería y repercutir negativamente en su salud”.